|
Salida a Port Aventura
Son las 7:30h de la mañana y por fin nos encontramos con los 14 chicos y chicas diabéticos que se han apuntado a esta actividad de fin de semana, la chica número 15 se nos unirá en Port Aventura desde Balaguer. Nos hace ilusión volver a ver los chicos que hace un par de años conocimos en las colonias de verano, están todos muy bien, igual de gamberros pero simpáticos. Judith es la jefa del grupo, Javi el ayudante y Anna es la médico que se encargará de que los niños lleven un buen control.
Para empezar y para tranquilidad de los padres y niños que se apuntarán a futuras actividades, comentar que los niños no tuvieron ningún problema de salud, pese a la subidas de adrenalina en el Dragon Kann y otras de las locas atracciones. Desde luego los niños lo pasaron mejor que nosotros porque en nuestra única subida a la montaña rusa tardamos varias horas en recuperarnos. Durante todo el día los niños están por el parque disfrutando de las atracciones y del día. A última hora cogemos el tren hasta Altafulla, y ya de noche llegamos al albergue. Este trozo caminando resulta muy duro para alguna chica que se ha traído todo el armario en la maleta, pero dónde pensaban que íbamos? Tras la cena y la ducha los niños siguen con energía y no paran de subir y bajar las escaleras en diferentes grupos charlando de sus cosas, buen momento para relacionarse y compartir experiencias. Durante la noche sigue la actividad, creo que los chicos no llegan a dormir más de dos horas pero como se comportan y no molestan a los vecinos dejamos que se lo pasen bien. Ya es domingo, seguimos sin entender cómo estos chicos son capaces de aguantar con tan poco descanso, será porque son diabéticos? Disfrutamos de un gran desayuno continental, huevos, beicon y gran taza de café con leche. Por suerte y a diferencia de otras colonias recoger todo el equipaje es un momento, estos niños son cada vez más ordenados, oh sorpresa!!! El día ha amanecido lluvioso, de hecho pensamos jugar a Water-ball y no Paint-ball, pero por suerte deja de llover, nos enfundamos nuestros monos y con nuestro material de seguridad, seguridad ante todo, empezamos a jugar. Disparamos sin piedad, todos tenemos el mono de colores al cabo de un rato. Algunos chicos se muestran un poco tímidos al principio pero al final se parecen a Rambo en ‘Acorralado’. Todos los chicos parecen pasárselo bien y aunque este juego es de guerra todos acaban abrazándose y haciéndose fotos.
Después de comer y pasear un rato por Altafulla cogemos ya el tren de vuelta a Barcelona. Creo que después de ver lo larga que fue la despedida entre los muchachos se lo debieron pasar bien. Para nosotros tres fue una gran experiencia acompañarles durante el fin de semana. Esperamos que a la próxima os apuntéis los indecisos, los tímidos y algún diabético… hasta pronto!!!
|