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Camina 63 horas y media en la Extra Mile Endurathon
Salvador Reig, diabético y miembro de la ADC se pasó 63 (¡¡63!!) horas caminando sin parar en una carrera muy especial. Esta es su crónica:
A partir del sábado día 29 de septiembre a las 12 del mediodía, se llevó a cabo en Barcelona la Extra Mile Endurathon, [Enlace con la web: http://www.extramileendurathon.com/ ] prueba de resistencia consistente en caminar el máximo número de horas posible, parando sólo el tiempo justo para hacer las necesidades "técnicas" imprescindibles. Se trata de una marcha de resistencia a un ritmo cómodo, menos de 4 kilómetros por hora, y en la que sólo se puede parar un máximo de 5 minutos cada dos horas.
Durante la prueba, el grupo de participantes, al principio 36, íbamos agrupados a un ritmo aproximado de 4 kilómetros por hora. A medida que iba pasando el tiempo y sobre todo a partir de las 24 horas, se fueron produciendo las lógicas bajas entre los participantes, quedando sólo 6 participantes en que superamos la barrera de las 50 horas caminando y de éstos sólo 4 que llegamos a las 63 horas y media. Acordamos repartir los tres primeros premios en partes iguales, evitando así que ninguno de los cuatro se quedara sin el merecido premio por su esfuerzo.
Para la mayoría de nosotros, el cansancio producido por la imposibilidad de dormir durante tres días fue el mayor handicap. Personalmente a nivel muscular estaba bien pero el sueño me jugaba jugarretas y me costaba concentrarme. El resto de compañeros, que con las horas pasadas juntos se habían convertido más en amigos que en competidores, también manifestaban los mismos problemas y por eso decidimos llegar a un acuerdo y repartir el dinero y los premios. Tengo que destacar la tarea de apoyo que realizaron familiares, amigos y conocidos, entre ellos algunos miembros de la ADC con su presidenta al frente. A todos muchas gracias. Con respecto a los registros de las glucemias la verdad es que sólo me los hice durante las primeras 24 horas a un ritmo de cada 6 horas. Así a las 12 del mediodía salí a 195 mg/dl. A las 4 de la tarde me comí un bocadillo de jamón y a las 6 estaba a 175 mg/dl. A las 10 de la noche cené otro bocadillo, esta vez de queso, y a las 12 de la noche continuaba estando a 210 mg/dl. A las 6 de la mañana, después de comer un par de barritas energéticas a las 4 de la madrugada, estaba a 180 mg/dl. A las 8 de la mañana comí otro bocadillo, esta vez de atún, y un café con leche y a las 12 del mediodía, después de estar andando 24 horas, estaba a 215 mg/dl.
Aunque estos registros son un poco altos con respecto a lo que sería recomendable en la vida diaria, hay que recordar que estábamos realizando una actividad de larga duración y convenía ir cargando los depósitos de hidratos de carbono periódicamente. Así pues estos registros demuestran que con un buen entrenamiento, cualquier diabético puede afrontar una actividad física de intensidad moderada, como la marcha a un ritmo de unos 4 km/hora, sin ningún tipo de problema.
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