Insulina Inhalada: petición al Ministro

A raíz de la reciente retirada del mercado por parte de Pfizer de la insulina inhalada, la presidenta de la ADC Montserrat Soley y por encargo del Consejo Directivo de la asociación, ha enviado una carta al ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Sòria pidiéndole que intervenga en el asunto y haga lo que esté en su mano para evitar que una patente tan importante como esta no quede cerrada en un armario por motivos económicos cuando está demostrada su eficacia terapéutica.

La carta dice así:


I. Sr Bernat Sòria
Ministro de Sanidad y Consumo
Paseo del Prado, 18-20
28071 Madrid

Distinguido señor y apreciado amigo,

El pasado 20 de Octubre conocimos la desgraciada noticia que la empresa farmacéutica Pfizer había retirado del mercado, la insulina inhalada Exubera y dejó desatendidos un buen puñado de usuarios que ya habían hecho el paso al nuevo sistema terapéutico, obligados a volver al sistema anterior del cual habían salido por incompatibilidades demostradas, tal como exigía el protocolo vigente hasta aquel momento y que hacía poco tiempo que estaba en vigor.

Por otra parte, la empresa farmacéutica estuvo toda la primavera del 2007 patrocinando actividades informativas para dar a conocer este producto entre los sector sanitario y también entre las personas con diabetes, a través de las diferentes asociaciones que, como la nuestra, existimos por todo el estado.

A nosotros la decisión de retirar este nuevo producto del mercado nos extraña, especialmente cuando se dijo que era por motivos de baja rentabilidad. Un argumento poco sólido teniendo en cuenta el poco tiempo pasado desde la introducción de la insulina inhalada al mercado, especialmente el europeo, y seguramente no era fácil hacer los números adecuados.

No conocemos las cifras, pero imaginamos que para poder presentar en el mercado un producto nuevo hacen falta muchos años de investigación, de ensayos con animales y con humanos, y unas extraordinarias inversiones de dinero que sólo grandes multinacionales se pueden permitir.

En todo caso, señor ministro, entendemos que una empresa privada puede hacer lo que crea oportuno en defensa de sus intereses, incluso si se trata de tirar por la borda años de esfuerzos e ingentes sumas de dinero de los destinados a la investigación, además de todo aquello invertido en producción y promoción.

Lo que ya no consideramos aceptable ni ético es que un producto farmacéutico que se ha demostrado que mejora la vida de muchas personas con diabetes esté fuera del mercado por simples intereses empresariales.

Sería poco coherente que una vez desarrollada el producto y demostrada su eficacia éste quedara cerrado en un armario, sin desarrollo comercial por temas estrictamente financieros.

Pensamos que una patente como ésta tendría que estar disponible a quien la quisiera comercializar si quien lo ha desarrollado decide no hacerlo por motivos extraterapéuticos.

Por este motivo y en nombre de todo nuestro Consejo Directivo le dirijo estas líneas con el ruego que a partir de sus competencias y posibilidades de influencia reflexione sobre este tema y, eventualmente, reclame a la farmacéutica la cesión de la patente a otra empresa que quiera y pueda hacer la comercialización.

Contará, señor ministro con el pleno apoyo y la simpatía de todas las personas con diabetes y de las organizaciones que las representamos.

Reciba un cordial saludo,

Montserrat Soley
Presidenta

Barcelona, 15 de Enero de 2008


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